martes, 15 de octubre de 2013

La melancómana


Acobardada en el refugio de un puñal que nunca le clavaron,
en el eco de un grito que nunca escuchó,
la melancómana repta por la vida,
sosegando sus heridas bajo una excusa llena de templanza.

Usa, la melancómana, de aquel que se preste a escucharla,
para saciar su sed de calma.

Y de repente,
como si nada,
hasta la próxima...
auf wiedersehen...
Hasta mañana.

Y si te he visto, alpiste...
Ya no me acuerdo. Perdiste.

Mancha de mugre los poemas de Cortazar
Disecciona trozos de Benedetti.
Usa del poema y del autor como a sus anchas... 
los recorta -cómo si de un poema pudiera uno tomar lo que convenga -  
Los retiene.
Y se los guarda.

Y si te he visto, alpiste...
Ya no me acuerdo. Perdiste.

Finalmente, bajo una tibia tarde destemplada - De domingo, seguramente - 
se sorprende a si misma, mojada... 

Sus ojos grises - de postura desinteresada - 
Lloran certezas. - Que olvidará pasado mañana - 

Y entonces...
solo entonces...
Me pongo displicente.

Querida mia:
Ese refrán que envuelve a los que gatean por la vida evitando las heridas, 
pero gritándolas cobardemente,
se hace huella en los ausentes.

Te recuerdo entonces, que el presente es esto.
Solo esto. y nada más.
Que la vida no es un río
en el que flotamos dormidos sin encausar el curso.

Finalmente, y me despido...
No se si será merecido,
pero ante tanto refrán recibido
dejame decirte al oido:

"Si te he visto, alpiste... Me acuerdo.

Pero perdiste".



domingo, 5 de mayo de 2013

Tu voz


En una canción de arroyo,
envuelta en sábanas de cuna,
se esconden tras sus ojos, los besos de la lluvia.

Y si algún día fuera que el viento te lleva,
Si algún día pasa que las campanas suenan
y el silencio del domingo se acomoda en mis ojeras...
quisiera que tu música,
tu melodía, siguiera...
Cómo un beso en la frente,
cómo una mano ausente...
como la canción siguiente a la que canta la tierra.

Que tu voz siga viva
tu voz aunque sea...
quebradiza, sabia, presa...
llena de melancolía.
Alegre
destemplada
dócil
por momentos lejana.
Pero tu voz.

No sabría decir que lecciones me quedan.
No sabría si un sonido...
un abrazo, una ofrenda.

O quizás esa tristeza que despeina tu mirada...
esos ojos sorprendidos...
llenos de madrugada.
Ojos niños, traviesos, comedidos
que se esconden por debajo de la almohada.

No sabría decir que me queda...
Pero está... late en mi.
Cómo un beso en la frente,
cómo una mano ausente...
que de repente
me suelta.

jueves, 4 de abril de 2013

Somos


Somos tanto más que las palabras.
Somos tanto más.
Tanto más que los reclamos, los silencios, las mortajas.

Tanto mas que aquello que decimos...
...siendo tan poco lo que podemos escuchar.

Somos un presentimiento.
Una duda.
Un sonido.
Una llaga que aulla soledad.

Somos tanto más...
Simples como el vino.
 Quebradizos.

Somos frágiles bramidos que se abrazan con la calle
apurados por sentirnos vivos
sin saborear el asfalto...
sin dejarnos despertar.

Somos todos hijos de una misma mano.
Una mano gorda, de dedos encallados.

Somos todos manchas...
Obsesionadas por el blanco.
Un blanco seco, abyecto...
Aburrido.
Que nos permita la ilusión o la certeza de sentirnos cazadores.
Nunca presas.

Somos tanto mas que estas palabras.
Tanto más...
Que quisiera desgarrar el alfabeto, destronarlo, desnudarlo...
y ser poeta de tus ojos.
Solo tus ojos.

Y nada más.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Pasa...


El viento...
Viento suave, veraniego.

El ruido...
Ruido a noche que se escapa por Boedo cuando la madrugada sorprende al pavimento.

Un hilo de luz que brota por la mañana...
Mañana de sol tímido, que juguetea con las horas que vendrán.

Lo que vendrá...
Ese misterio de tiza que se anuda junto al ombligo.

Un colectivo...
Un ensayo eléctrico...
Un silencio lleno de sonido...

Sonido de bandoneón poeta.
Lleno de fango, de tango...

El tango...
Melancolía dulce de aguijón plateado.

Las lagrimas.
Los besos.
Los abrazos.

Los asados.

Los desconocidos y sus pasos.

Los cafés, tan amigos del descanso.

Las letras.
Las palabras, su desorden.
Las horas, su desborde.
 
Las funciones. Los aplausos...
El teatro.


Todo eso anda pasando.
Pasa.

Mientras andamos ocupados en resolver grandes enigmas...
Pasa...
Como un río atolondrado.

Será cuestión de estar mojado.